toma de medicamentos en niños. Niños malos tomadores.

Medicamentos VS niños. ¡FIGHT!

Qué tal os va con lo de dar los medicamentos a los peques? Se oyen risas al fondo?

Imaginamos que fatal, y no nos sorprende porque es de lo más común. Se calcula que uno de cada 3 niños se resiste a la toma de los medicamentos.

Pero es que seamos realistas, cuando un niño se resiste, no es tan fácil como sujetarlo y dárselo por las malas. Se enfada, cierra la boca, patalea, llora, grita. Y entonces la pastilla se cae al suelo y rueda debajo de la cama, te escupe medio jarabe o te vomita al cabo de 1 minuto y todo va fuera… En fin, un jaleo.

Si nos metemos en la piel de un niño, la reacción no es tan extraña. Se encuentra mal, y lo canaliza peor que los adultos por razones de la propia edad. Para encontrarse mejor, dicen que lo llevan al médico, que, lejos de parecer una persona que le vaya a ayudar, da un miedo terrible. Encima, a traición, le pone un chisme congelado en la espalda y le dice que inspire hondo. ¡Como si no hubiera inspirado hondo del susto que le ha dado! De ahí sale con un papel que pone que tome un medicamento del que no queremos hacer publicidad pero cuyo nombre se asemeja mogollón a la novia del pato Donald. Luego van, y le dan el jarabe y resulta que sabe a rayos. Y claro, sobretodo que no se enfade y con una sonrisa eh, que es para que encontrarse mejor…!

Si lo metes todo en una batidora, tienes el clima perfecto para tener un jaleo importante en casa.

A qué se debe esta reticencia de los niños.

Podríamos resumir las causas básicamente en 3, de los cuales los dos primeros son los más importantes:

  1. No entienden por qué tienen que tomarlo. Ya sabe que dices que es para mejor. Y que el médico dice que es para mejor. Pero esto es una situación nueva que no le da confianza ninguna. No comprende qué relación hay entre su fiebre y un jarabe artificialmente dulce con un regustillo extraño. Lógicamente, se opone a tomársela.
  2. El sabor no le gusta. Habéis probado la azitromicina? O el paracetamol en jarabe? Por más que se intente enmascarar el sabor, son terriblemente amargos. Y más desde la perspectiva de un niño, donde muchos sabores son nuevos para él y los nota con más intensidad.
  3. Le da miedo a atragantarse. Os habéis parado a pensar que muchos medicamentos tienen que tragarse enteros? Los niños son pequeños y, según el tamaño que tenga la pastilla, se le va a hacer un mundo tragársela del tirón porque simplemente es que es mucho más grande que a lo que está acostumbrado. Y es dura. Y las cápsulas tienen esa textura pegajosa que parece que se te enganche. La verdad es que muchas formas farmacéuticas no ayudan en la mayoría de las situaciones.

Cómo hacerlo más fácil.

Hay algunos puntos a los que hay que darle importancia, tanto a la hora de elegir el medicamento como en el momento de dárselo. Resumimos:

  • Hay que escoger formatos adecuados. Importantísimo. En el mercado hay multitud de formas farmacéuticas que pueden ayudar mucho a la toma de los medicamentos. Sabores que gustan más que otros, formas bucodispersables, gummies, cápsulas o comprimidos masticables. En fin, preguntad, que seguro que encontramos una manera que le parezca menos mala.
  • Hay que hacerle comprender. Necesitamos que entienda. El tratamiento de un antibiótico puede durar hasta 7 días, 3 tomas diarias. No podemos estarnos peleando con el peque en cada toma. Antes de empezar con la primera toma habría que preparar al niño. Si es un jarabe, pruébalo un poco. Explícale el sabor que tiene, cuanto vas a tener que darle, y cada cuanto. Por qué son tan importantes esos medicamentos. Cuando se va a empezar a encontrar mejor. Son pequeños pero comprenden, así que no les engañes. Si le dices que está bueno a sabiendas que no hay quien se lo tome, lo vas a engañar una sola vez. Si lo preparas honestamente ante un mal trago y ve que vas a ayudarlo, va a confiar y se sentirá respaldado.
  • Implícalo en la toma del medicamento. Llévatelo a la farmacia, que escoja él entre las opciones que hay. Que ayude a prepararlo, explícale cómo funciona la jeringa. Como se saca del blíster. Qué significa bucodispersable. Déjalo escoger si después va a bajar el medicamento con zumo o con agua. Cuanto más participe en el proceso, más se implicará y relajará.
  • Practica la acción de tragar. En caso de que el peque tenga problemas a la hora de tragar, puede practicar con agua. Además, es preferible que se encuentre de pie o sentado con la cabeza en un ángulo de aproximadamente 45º.
  • Reconocimiento. Es importante que el niño sienta que lo que ha hecho está bien y que lo ha hecho de la mejor manera posible. Animarle mientras se está tomando el medicamento y felicitarle después hará que la próxima vez lo haga con más ganas. O al menos con menos aversión.

En breve empezaremos la temporada de bajadas de defensas y de resfriados. Ojalá no necesitéis de nada, pero en caso de que por A o por B vengáis preguntado por la novia de Donald, esperamos que estos cuatro consejillos os puedan ayudar.

En caso de dudas o preguntas, click aquí!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *