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Celulitis

El exceso de grasa corporal es una de las principales preocupaciones estéticas para la amplia mayoría de l@s español@s. Y, particularmente, entre las chicas, más del 70% dice que es la celulitis lo que más le molesta. Como se acerca el verano, echemos un vistazo rápido a la celulitis y cómo afrontar su tratamiento.

Antes que nada, os dejamos a continuación el resumen de lo que hay puesto en este post en formato vídeo. La información viene a ser la misma, pero resumida ;D!

 

LA PIEL

Para comprender la celulitis primero tendremos que entender cómo funciona y se distribuye la piel.

Muy resumidamente, la piel es un órgano compuesto por básicamente tres capas:

  • Epidermis: capa más externa de la piel. Tiene función de barrera protectora. Es la capa que somos capaces de ver y donde se encuentran los queratinocitos y los melanocitos. Es una capa que condiciona la hidratación, el color y el espesor de la piel.
  • Dermis: Capa intermedia caracterizada por las ondulaciones que tiene en función de las deformaciones que sufre. Es donde encontramos los «fibroblastos». Éstos están encargados de proporcionar a esta capa el colágeno y ácido hialurónico. El estado de esta capa condiciona la aparición de los signos de edad como arrugas, firmeza y densidad. Además, esta capa está vascularizada y recorrida por numerosos vasos linfáticos. Esto le proporciona una perfecta función de drenaje y de nutrición. Finalmente en esta capa encontramos una especie de gelatina donde las células y las fibras se encuentran en suspensión. Está formada por proteoglicanos: moléculas capaces de retener mucha agua.
  • Hipodermis: tiene un papel esencial en la reserva de grasa. Está formada básicamente por adipocitos: células encargadas de almacenar ácidos grasos y glucosa. Básicamente son células con una gran vacuola con función de almacén. Esta reserva de energía se liberará en función de las necesidades del cuerpo. Los adipocitos estás separados por finas capas de fibras de elastina y colágeno, en un entramado irrigado por capilares sanguíneos. Se agrupan en nódulos.

EL ADIPOCITO

Ya hemos dicho que el adipocito es la célula encargada de almacenar la grasa corporal. Dado que la celulitis es una alteración en el almacenaje de esta grasa, nos vamos a centrar un poquito más en él.

Podríamos diferenciar los adipocitos en 2 tipos:

  • Adipocitos con grasa blanca: Dispone de muy pocas mitocondrias (productoras de energía) y tiene una sola vesícula de grasa que puede sufrir una gran variación de volumen. Tiene una función básicamente de almacenaje.
  • Adipocitos con grasa marrón. Dispone de muchas mitocondrias que le confieren una alta capacidad de producción de energía. Dispone de varias vesículas lipídicas y un alto contenido en hierro. Está muy ligada a la producción de energía y en el mantenimiento de la temperatura corporal.

Funciones del adipocito

El tejido adiposo es la reserva energética del cuerpo humano. Su papel es el de almacenar la energía con el fin de liberarla cuando se requiera. Estos procesos se llaman lipogénesis y lipólisis.

  • Lipogénesis: coloquialmente diríamos que es «hacer grasa». Se realiza primordialmente de noche. Se sintetizan triglicéridos a partir de ácidos grasos libres y azúcares.
  • Lipólisis: se lleva a cabo de día: es la degradación  de los triglicéridos en ácidos grasos y glicerol. Este proceso esta influenciado por el ritmo de vida, el cortisol y las catecolaminas, entre otras.

La formación de adipocitos blancos está muy condicionada por la presencia de ácidos grasos. Si el cuerpo dispone de muchos ácidos grasos libres, se dispara la formación de adipocitos blancos para almacenar esta grasa. Irán creciendo de volumen a medida que su vesícula va almacenando más y más grasa. Llegado a cierto tamaño, incapaz de crecer más, se divide. A medida que más adipocitos se van dividiendo y el tejido adiposo va creciendo, se agrupa en nódulos.

La aparición de estos nódulos de grasa desestructuran las capas de la piel al hacer presión en las capas superiores. La hipodermis hipertrofiada romperá y desorganizará la dermis afectando a sus fibras de colágeno, ácido hialurónico, elastina y a la innervación vascular y linfática de esta capa. Esto provocará molestias de diverso grado por problemas circulatorios y una alteración estética de la piel. En otras palabras, lo que todos conocemos como celulitis.

LA CELULITIS

La celulitis es una alteración local del tejido adiposo en las capas más profundas de la piel. También se le llama piel de naranja por el aspecto que tiene la piel al pellizcarla. Al apretarla, lo que veremos serán irregularidades y hoyuelos.

La celulitis es un problema principalmente estético de origen multifactorial que surge por un conjunto de alteraciones en:

  • El tejido adiposo: crecimiento desmesurado por un desorden entre la cantidad de grasa formada y la cantidad gastada.
  • El tejido conjuntivo: desestructuración de las fibras de colágeno, elastina y ácido hialurónico, deformando dermis y epidermis.
  • Microcirculación de la hipodermis: deformación de la vascularización de la hipodermis provocando varices, arañas vasculares y retención de líquidos.

Causas

En la celulitis juegan un papel importante los factores hormonales, hereditarios, circulatorios, y los relacionados con sobrepeso y un estilo de vida inadecuado. La obesidad como tal no provoca celulitis, pero sí que la puede agravar.

Es un problema típicamente femenino por básicamente 2 motivos. El sistema hormonal de la mujer favorece la proliferación y acumulación de grasa subcutánea. En cambio el masculino, más rico en testosterona, minimiza/compensa el impacto y tiende a hacer un acopio de grasa visceral. Además, el tejido conjuntivo de la capa de grasa en caso del hombre está estructurado en forma romboidal, mientras en la mujer tiene forma vertical. La forma romboidal permite dar un mejor soporte a los nódulos de grasa formados, mientras el vertical tiene tendencia a afectar y deformar las capas superiores.

Distribución grasa segun sexo

En cuanto a su localización, en el caso de la mujer afecta principalmente a los muslos, glúteos, caderas y parte superior de brazos e inferior del abdomen. En los hombres la celulitis es mucho menos frecuente. Cuando hay, suele afectar al abdomen.

Las causas son principalmente una alimentación desequilibrada y una falta de actividad física. Los cambios hormonales (sobretodo en el caso de la mujer), el estrés (aumenta el cortisol!) y un componente genético también colaboran a su aparición y extensión.

Tipos de celulítis.

No todas las celulitis son iguales. Se suelen hacer clasificaciones en función del grado de afectación de la piel o de su aspecto y consistencia al tacto. Así:

La celulitis en función del grade de afectación:
  • Grado 1: Piel de naranja visible solamente al pellizcamiento de la piel. Ya hay alteración de los adipocitos, aumento de la permeabilidad capilar y retención de líquidos.
  • Grado 2: La piel de naranja es visible sin pellizcarmiento de la piel pero únicamente cuando estamos de pie. Hay disminución de la elasticidad de la piel, alteración del tejido conjuntivo y de la circulación.
  • Grado 3: la piel de naranja es visible en cualquier posición ya sea de pie o tumbada. El aspecto de la piel es muy ondulada y ya apreciamos dolor con frecuencia. Hay una mayor pérdida de elasticidad. Se acentúan los problemas circulatorios.
  • Grado 4: Nódulos visibles, palpables y dolorosos. Llegados a este punto el/la paciente deberá ser derivado al dermatólogo.

A medida que vamos avanzado de fase, observaremos una piel con aparición de nódulos. Además, el paciente empezará a tener molestias debido a una compresión de los capilares. También sufrirá de retención de líquidos, pérdida de elasticidad y problemas circulatorios cada vez más graves.

Celultitis en función de la consistencia y aspecto de la piel:
Celulitis edematosa. 

Se produce un éxtasis venoso y linfático, dando lugar a una vasodilatación. Entonces, disminuye la eliminación de tóxicos del sistema linfático y se produce edema. Se apreciará un aumento del volumen de los miembros inferiores (muslos y rodillas). Notaremos pesadez y dolor de piernas por retención de líquidos y problemas de circulación.

Celulitis compacta

Es más difícil de observar a simple vista aunque si comprimimos la piel aparece fácilmente (se nota un granulado). Puede estar asociada a las estrías debido a la distensión que provoca la rotura de las fibras de la piel. No cambia de aspecto ya estemos de pie o tumbados. Suele aparecer en personas jóvenes, no obesas y con buen estado físico. Las zonas más frecuentes de aparición son la cara externa de los muslos y la cara interna de las rodillas. La aparición es debido a una predisposición fisiológica femenina ya que tiene un origen lipídico. El sistema hormonal femenino tiende a acentuar el problema.

Celulitis blanda o flácida

La piel de naranja se observa a simple vista y corresponde a un grado 2/3. Está asociada a flacidez, a alteraciones circulatorios con presencia de arañas vasculares, varices, y edemas con mucha retención de líquidos. Si cambiamos de postura (de pie o estirados) cambia de aspecto y forma, llegando incluso a moverse al andar. Suele estar asociada a adultos con vida sedentaria. También aparece en personas que han tenido una vida activa en el pasado y ahora llevan una vida menos dinámica. Las zonas de afectación son mucho más amplias. Puede aparecer en cara anterior y posterior de los muslos, abdomen, espalda brazos y gluteo. Este tipo de celultitis es frecuente en personas que han bajado bruscamente de peso y lo han vuelto a recuperar.

Celulítis «mixta».

Se puede dar la circunstancia de que una persona pueda tener celulitis compacta en una parte del cuerpo mientras tiene blanda en otra. Un caso típico es tener compacta en la cara externa de los muslos y blanda en la interna. O también es frecuente tener compacta en los muslos mientras tenemos blanda en el abdomen.

Tratamiento de la celulitis.

El tratamiento de la celulitis requiere de un enfoque multifactorial dado que son múltiples las causas que lo provocan. Deberemos trabajar tanto sobre nuestro estilo de vida como sobre la piel afectada. Así, habría que:

Adoptar un estilo de vida saludable

Como hemos explicado anteriormente, la lipogénesis (formación de tejido graso) está profundamente marcada por la existencia de un excedente de ácidos grasos circulantes. Una alimentación sana y un hábito saludable en cuanto al ejercicio físico minimizará la presencia en exceso de ácidos grasos libres y, por tanto, la creación de nuevo tejido graso.

También deberemos moderar la cantidad de sal en la ingesta debido a su importancia en la retención de líquidos.

Aunque parezca raro, deberemos aumentar la ingesta de líquidos en forma de agua o infusiones. Evitaremos café y alcohol.

Restringiremos el tabaco por la inhibición que provoca en la absorción de vitaminas, el perjuicio en la circulación sanguínea y la liberación de radicales libres que genera.

Evitaremos las prendas ajustadas y el calzado incorrecto. Restringiremos la exposición prolongada al sol, calefacciones, duchas de agua caliente y sitios cerrados con exceso de temperatura.

Tratamientos tópicos y orales.

Los principios activos que nos ayudarán a combatir la celulitis deberán actuar sobre multitud de factores. Para conseguir un resultado eficaz, dichas sustancias deben penetrar en la dermis a una dosis correcta, ya sea por aplicación tópica u oral.

Los productos cosméticos que hay en el mercado los podemos encontrar en una gran variedad de texturas. Desde emulsiones, geles, sticks, aceites, parches transdermicos o sprays. La tendencia actual es a formulaciones que no aporten grasa como los geles, sprays o emulsiones fluidas.

Para facilitar la eficacia del cosmético es importante aplicar el producto con un buen masaje. El masaje debe ser suave, para no empeorar la zona afectada por celulitis, pero contundente. A poder ser se hará el masaje con ambas manos con movimientos ascendentes presionando la piel para activar la circulación.

En general, los productos anticeluliticos se aplican 2 veces al día en ciclos de 3 meses. Es muy interesante que el tratamiento se pueda seguir durante todo el año. En ese caso, una aplicación al día como terapia de mantenimiento será suficiente.

El tratamiento tópico deberemos ajustarlo al tipo de celulitis. Así:

  • Edematosa: habría que buscar cremas drenantes y tonificantes y aplicarla 2 veces al día.
  • Compacta: cosméticos con acción lipolítica. Los aplicaremos 1 o 2 veces al día en función de las indicaciones del fabricante.
  • Blanda o mixta: aplicar por la mañana la crema anticelulitica reafirmante para favorecer una buena circulación. Por la noche aplicaremos una crema con acción lipolítica.

Los tratamientos orales se suelen usar para potenciar los efectos tópicos de las cremas. Deben ir enfocados a mejorar la circulación y minimizar la retención de líquidos.

Como hemos comentado anteriormente, los activos que se utilizan en los productos cosméticos para luchar contra la celulitis son muy variados. Podemos dividirlos de manera genérica entre los que actúan sobre el sistema circulatorio, el adiposo y finalmente el conjuntivo.

Principios activos que actúan sobre el sistema circulatorio.

Para combatir la celulitis actuando sobre el sistema circulatorio buscaremos componentes que activen la circulación y regulen la permeabilidad. También intentaremos utilizar activos antiedema y rubefacientes.

Los principios activos más utilizados con estas características son:

  • Hiedra (extracto): tiene acción vasoconstrictora y actúa sobre la rigidez del tejido conjuntivo. La hederina es el principio activo. Tiene diversas propiedades tales como acción calmante y antiinflamatoria.
  • Ciprés (extracto): actúa como hemostático, vasoconstrictor y venotónico (ayuda al retorno venoso).
  • Melilotus officinalis: este extracto tiene una acción antiedema gracias a las cumarinas.
  • Pensamiento (extracto): tiene propiedades calmantes y descongestivas.
  • Salvia (extracto): efecto descongestivo.
  • Pilosela (extracto): se encarga de reabsorber los edemas y favorece así todos los procesos de drenaje que tengan lugar en el tejido conectivo.
  • Ruscus aculeatus (extracto). Muy utilizado también en el tratamiento de las ojeras y las hemorroides. Disminuye la permeabilidad, aportando oxígeno y nutrientes a los tejidos, y consecuentemente refuerza la pared capilar.
  • Niconatos: son activadores de la microcirculación. Se conocen el niconato de metilo y el niconato de alfa-tocoferol. El primero aumenta la temperatura de la piel durante un tiempo provocando enrojecimiento de la zona.
  • Salicilato de metilo: es un vasodilatador periférico con acción rubefaciente.
  • Fucus Vesiculosus: es un extracto de alga marina. Tiene propiedades descongestivas, emolientes, hidratantes y suavizantes. Es rica en ácido algínico, mucílagos y sales de yodo. El contenido en Yodo limita su uso en personas con afecciones de la tiroides.
  • Naranja amarga (citrus auranticum): tiene propiedades venotónicos gracias a su principio activo, la narangina.
  • Castaño de indias: acción antiedematosa gracias a las saponinas. Se utiliza para muchas patologías que afectan al sistema circulatorio, tales como varices.
  • Cola de caballo: extracto de Equisetum arvense al que gracias a su alto contenido en azufre proporciona un efecto regenerador, antiedematoso y se le estudian propiedades reafirmantes.
  • Gingko Biloba: activador de la microcirculación. Protege al colágeno contra la colagenasa y además es captador de radicales libres.
Principios activos que actúan sobre el tejido adiposo.

En cuanto al tejido adiposo, buscaremos principios activos que sean, por un lado lipolíticos y que por otra banda, inhiban la lipogénesis.

  • Derivados xánticos: cafeína, teoxantina, teobromina y guaraná.
  • Piruvatos: actúan a nivel de la proteína quinasa, induciendo la lipólisis adipocitaria.
  • Garcinia cambogia: activo Ácido Hidroxi-cítrico, inhibe la síntesis de lípidos.
  • Acefinol: es un derivado de la cafeína muy utilizado para tratar celulítis rebelde.
  • Sauce (extracto): actúa de la misma manera que el té verde y también refuerza la acción de la cafeína.
  • Salicilato de polioxietilglicol: moviliza las grasas gracias a sus propiedades  fluidificantes. Es un buen penetrante en el tejido.
  • Adipo-trap: hidrolizado a partir del mucílago de la planta carnívora drosera ramentacea, reduce significativamente la cantidad de grasa en los adipocitos ya maduros y que, al mismo tiempo, es capaz de regular la adipogénesis.
Principios activos que actúan sobre el tejido conjuntivo.

Para actuar sobre el tejido conjuntivo se utilizan principios activos que estimulan la síntesis de elastina y colágeno, fibrinolíticos y activos que despolimerizan mucopolisacáridos. Así:

  • Vitamina E: estimula la actividad de los fibroblastos.
  • Vitamina C: Aumenta la síntesis de colágeno.
  • Alfa-Hidroxi-ácidos: aumentan la síntesis de colágeno y eliminan capa células muertas.
  • Silicio: forma parte de la elastina, colágeno y glicosaminoglicanos. Participa en la regeneración del fibroblasto.
  • Centella Asiática: estimula la síntesis de colágeno.

Tratamientos específicos

Recordemos que la presencia de nódulos de grasa provoca una constricción de las venas circulantes y del sistema linfático que irriga las capas de la piel. Esto provoca un edema por retención de líquidos y una acumulación de toxinas que podemos tratar de eliminar mediante masajes drenantes.

Son frecuentes los tratamientos mecánicos para mejorar los síntomas de la celulítis, sobretodo en los casos de celulitis edematosa. Estos se dividen en:

  • Drenaje linfático. Se trata de un masaje manual que se utiliza para movilizar los fluidos intersticiales. Favorece el drenaje linfático en personas con insuficiencia venosa de retorno. La mejoría se aprecia desde las primeras sesiones pero requiere un mantenimiento a largo plazo.
  • Presoterapia. Se emplea un masajeador neumático para conseguir un masaje que active la circulación de retorno y el drenaje linfático.

En caso de celulitis compacta es más común el láser lipolítico, ultracavitación, drenaje linfático y otros estimulantes de la circulación. En celulitis blanda también aconsejan radiofrecuencia.

Estos tratamientos sueles ser hechos por profesionales y tienen un coste econónico nada despreciable. Una opción más asequible y muy fácil de hacer son los automasajes en la ducha:

  • Dentro de la ducha: haremos masajes circulares con la mano o ayudados con un masajeador para preparar y estimular la circulación de las caras internas de muslos y nalgas.
  • Después de la ducha: realizaremos masajes estimulantes en forma de pequeños pellizcos y masajes compresivos en muslos y nalgas para terminar con un masaje drenante ascendente: es decir, de abajo arriba.

CONCLUSIÓN

Resumiendo: la celulitis es un problema cutáneo multifactorial. Afecta mucho más a la mujer debido a su sistema hormona y a la peculiar estructura de su piel. Se ve muy agravada por malos hábitos de vida. Puede llegar a provocar problemas mucho peores que los estéticos, como retención de líquidos, varices y dolor. El tratamiento empieza por mejorar nuestros hábitos de vida y termina con tratamientos nutricosméticos donde tener una regularidad es básico para ver resultados.

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